¿Qué es?
Consiste en aplicar sobre la superficie de la piel que deseamos tratar, una serie de
productos químicos, que suelen ser ácidos, para conseguir una exfoliación
(pelado o descamación) que elimine las capas de células cutáneas más
superficiales.
Aplicaciones
Los resultados que se consiguen son: mejorar la piel dañada por el sol, disminuir
la cicatrices, hidratar la piel, dar luminosidad a la piel, contener el acné, atenuar
las pequeñas arrugas y además, eliminar o bajar el tono de las manchas solares (o
lentigos).
Cuanto más profundo sea el peeling, mejor serán los resultados que se
obtendrán, ya que mayor será la descamación y también mayores serán los
riesgos.
Indicaciones
Zonas: cara, cuello, escote o cualquier zona corporal (dorso de manos, siendo
las más comunes).
Sesiones: 3 sesiones consecutivas (1 al mes).
Duración del tratamiento: 30 minutos.
Dolor: leve molestia.
Recuperación: inmediata pero dependiendo de la profundidad del tratamiento,
los próximos 14 días se realiza la exfoliación.
Visibilidad de mejoría: al cabo de 15 días.
Época del año recomendada: cualquier época del año excepto en verano
Tratamientos combinables: todos los tratamientos faciales.
Consejos: evitar la exposición solar y al calor. Se aconseja seguir un cuidado
extra doméstico con productos especializados acompañado el proceso de
limpieza profunda.
