¿Qué es?
Proporciona una mejoría sustancial en la flacidez de la piel del rostro y cuello, que anteriormente solo podía lograrse a través de un procedimiento quirúrgico, como el lifting facial. Facetite utiliza energía de radiofrecuencia mínimamente invasiva para derretir y licuar la grasa y estirar la piel.
Es una aplicación es nueva con tecnología RFAL (lipólisis asistida por radiofrecuencia). Cuenta con numerosas medidas de seguridad para asegurar un calentamiento suave y uniforme, siendo un tratamiento cómodo y eficaz, y sobre todo, extremadamente seguro.
Aplicaciones
Facetite es un procedimiento mínimamente invasivo realizado bajo anestesia local o sedación ligera. Después del procedimiento, los paciente pueden ir a casa y poco después reanudar sus actividades habituales.
Puede ser tratada cualquier área con exceso de grasa o flacidez en el rostro y cuello. Esto incluye el doble mentón, la papada y el arco mandibular.
Para la mayoría de los pacientes, solo es necesario 1 tratamiento. Este se debe ajustar a las necesidades de cada paciente, donde se explicará el procedimiento así como el tiempo de baja, confort y resultados.
Al evitar un procedimiento de escisión para el estiramiento facial, los pacientes no se expondrán a cicatrices, teniendo como ventaja la reducción de la hinchazón y la incomodidad post-tratamiento. Este es un proceso menos traumático con un resultado final de aspecto natural.
Indicaciones
Zonas: cualquier zona facial con piel flacidez o exceso de grasa.
Sesiones: entre 1-2 sesiones separadas de 6 meses.
Duración del tratamiento: 1-2 horas (depende del número de zonas a tratar).
Dolor: leve molestia y bajo anestesia tópica/local.
Recuperación: inmediata o al cabo de 1-3 días (según las zonas tratadas).
Visibilidad de mejoría: al cabo de 6 semanas y continúan hasta 6 meses.
Época del año recomendada: cualquier época del año excepto verano.
Tratamientos combinables: todos los tratamientos faciales y corporales.
Consejos: se debe mantener hidratada la zona tratada y evitar la exposición solar. En tratamientos faciales, es recomendable el uso de protector solar cada día (mínimo SFP 50+). Según la zona de tratamiento, puede ser recomendable llevar una prenda de compresión del tejido con un mínimo tiempo de recuperación para obtener mejores resultados.



